Afuera estaba dejando de llover, el día estaba gris, el cielo despejado de nubes y las escasas gotitas de lluvia mojaban el cristal por el lado de afuera; caían por el cristal arrastrando otras gotitas con ellas. Desde el interior, él posó su mano en el cristal y éste se empañó, miró hacia afuera y sonrió levemente, volteó para mirar a su compañera, tendida en la cama simulando dormir.
- Hay un hermoso arco iris afuera... Ojalá quisieras verlo.
Ella no se inmutó, aunque él sabía que en realidad no estaba durmiendo, la banda en sus ojos no evitaba que él supiera que no estaba durmiendo. A cabo de unos segundos ella respondió:
- El único arco iris que quisiera ver ahora es el de tu sonrisa.
[Fragmento de una historia nunca escrita~]
¡Hermoso, muy lindo texto!
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